
Rentabilidad
¿Qué
significa que somos rentables? Simplemente que percibimos un ingreso
por algo que hacemos - obtenemos un beneficio por nuestros esfuerzos.
Pero por mejor rentabilidad entendemos que una inversión nos
produce un rédito mayor al que podríamos obtener
si dedicamos esos recursos a otra actividad.
Si
contamos con US$1,000 en nuestra cuenta bancaria y nuestras opciones
son de poner ese dinero en una cuenta de ahorros que nos genera
un 6% de interés anual, o invertirlo en un negocio que
nos producirá 10% de interés anual, ¿dónde
invertiría el dinero? Bueno, para muchos el diferencial
entre el 6% y el 10%, considerando los riesgos como la posibilidad
que la empresa fracase, puede no ser lo suficientemente atractivo.
Pero si la inversión en la empresa puede garantizar un
pago anual de un 20%, entonces es posible que estemos dispuestos
a correr el riesgo.
Entonces,
la rentabilidad es la utilidad que obtenemos de la inversión
que efectuamos. Muy pocas personas estarían dispuestas
a invertir en algo que no les produzca una renta atractiva y mucho
menos si el riesgo incluye hasta poder perder el valor de lo invertido.
Toda
empresa se forma con inversión, que generalmente proviene
de quienes forman la empresa como dueños. Los dueños
esperan que la empresa tenga éxito y les retribuya con
utilidades cada cierto período (año). Mientras mayor
sea la utilidad que reciben, más contentos estarán
del desempeño de su empresa.
Entonces
estemos claros que, generalmente o casi siempre, los dueños
de una empresa esperan que la empresa sea rentable y les retribuya
con la mayor cantidad de utilidades dentro de un período
determinado. O sea, a los dueños les interesan las utilidades
y que en base a ello evaluarán el éxito o fracaso
de su empresa.
No
importa si la empresa es una que fabrica y vende calzados, automóviles,
servicios médicos, recursos financieros, educación,
artesanía, dulces, etc., las utilidades son como el termómetro
que indica si la empresa tiene fiebre y está enferma o
si está saludable.
Para
cualquier empresa existen tres actores críticos. Los dueños
o inversionistas; los empleados o colaboradores; y los clientes
o consumidores. Todos juegan un papel importante en cada empresa,
pero son los dueños o inversionistas quienes llevan la
voz cantante de la empresa y son ellos quienes deciden el propósito
de la empresa. Los dueños o inversionistas son las personas
que deciden cuál es la meta de la empresa y si es una empresa
con fines de lucro la meta es: "Hacer más
dinero hoy y en el futuro".

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