Inversión
Bueno.
hemos revisado los fundamentos de la rentabilidad y los conceptos
importantes sobre el numerador de la relación - la utilidad.
Ahora vamos concentrarnos un poco sobre el denominador de la relación
- la inversión.
Si
revisamos los estados financieros de una empresa, en el Balance
General, bajo Activos, tendremos dos grupos grandes: Activos Fijos
y Activos Circulantes. Vamos a hacer las cosas sencillas. Vamos
a suponer que todo el capital requerido por la empresa viene de
el capital invertido por los accionistas. O sea, que no tenemos
deudas y que ni siquiera tenemos deudas corrientes como suministros
por pagar a los proveedores. Todo lo que adquirimos lo adquirimos
pagando al momento - cero deudas y cero palanqueo financiero.
Entonces,
todo el valor que reflejamos viene de los aportes de los accionistas.
En los activos fijos tenemos toda la inversión que hemos
convertido en bienes de capital - terrenos, edificios, maquinaria
y equipos, vehículos - los cuales se denominan fijos porque
son difíciles de convertir en efectivo en el corto plazo
y además porque son, normalmente, esenciales para el proceso
productivo de la empresa. En los activos circulantes tenemos tres
partidas básicas: las cuentas de caja y bancos, las cuentas
por cobrar, y los inventarios. Ya dijimos que todo esto es financiado
exclusivamente por los accionistas.
A
los accionistas les interesa que la empresa pueda
operar con el menor financiamiento posible. O sea, invertir ellos
lo menos posible y que la empresa funcione. Entonces tenemos dos
grupos que componen nuestra inversión: los activos fijos
y los activos circulantes. Desde la perspectiva de los accionistas
el retorno sobre el capital es muy importante, ya que equivale
al retorno sobre la inversión de los accionistas.
Ahora,
vamos a considerar que todo lo que vendemos lo vendemos en efectivo
- o sea, que no tendremos cuentas por cobrar. Por lo que, la inversión
total de los accionistas se destina a financiar el capital de
trabajo que se compone del efectivo y los inventarios, y los activos
fijos. Entonces, cualquier mejora que podamos efectuar en la inversión
tendría que ser en los inventarios, ya que los activos
fijos difícilmente podríamos afectarlos en el corto
plazo. Operativamente, los inventarios se vuelven la partida de
inversión que podemos trabajar para mejorar.
Compliquemos
ahora un poco la situación. Vamos a considerar que empezamos
a vender a crédito. Vamos a empezar a tener cuentas por
cobrar. ¿Qué es lo que entregamos al cliente? Inventario
de productos terminados. Si el cliente no nos ha cancelado dicho
inventario, ese inventario sigue siendo parte de nuestra inversión,
ya que de alguna forma hemos comprado los insumos que se destinaron
a la elaboración de esos productos y no hemos recibido
el valor de la venta correspondiente. ¿Puede apreciar esto?
Si
manejamos un sistema de consignación en nuestras ventas,
este sería un escenario apropiado. Entonces, el inventario
colocado en consignación... ¿de quién es?
- Nuestro por supuesto hasta que nuestro cliente lo venda o lo
consuma y nos pague.
Lo
que pretendemos establecer es que en nuestras operaciones diarias,
en el corto plazo, si reducimos nuestra inversión en inventarios
el retorno sobre la inversión va a mejorar. Esto es muy
importante ya que nos ayuda a focalizar los esfuerzos de corto
plazo hacia lo que es importante sin perder de vista el largo
plazo.
Entonces
definamos lo que es la inversión para la Gestión
de Restricciones. La Inversión es todo el dinero que el
sistema invierte en comprar elementos que el sistema pretende
vender.
Si
nuestros inventarios los llevamos al costo realmente variable,
sin agregarle los costos asignados, que de hecho los causamos
y absorbemos en el período, además de simplificar
enormemente nuestra contabilidad tendremos mejor claridad sobre
las oportunidades del mercado y las ventas.
Pero,
el propósito de la Gestión de Restricciones no se
concentra en la reducción de inventarios. La reducción
de inventarios es una consecuencia inmediata de una mejor gestión
de la cadena de valor que persigue tener: el producto
correcto, en las cantidades correctas, en el lugar correcto, en
el momento correcto. Esto se logra con las soluciones
de la Gestión de Restricciones que hacen posible una reducción
substancial en inventarios cuando comparado con la forma tradicional
de gestión de empresas.
La
dificultad de comprender a cabalidad este aspecto y el impacto
en el retorno sobre la inversión, está en nuestra
forma tradicional de gestión, y no es algo que podemos
cambiar sin plantearlo desde una perspectiva holística.
Es muy común encontrar que, en empresas de manufactura,
los inventarios representan el 40% ó más del valor
de los activos totales, lo cual indica que si logramos reducir
los inventarios en un 50% la inversión se reduce en un
20%. Si tenemos un retorno sobre activos totales del 16% anual,
automáticamente tendríamos un retorno del 20%. En
empresas comerciales, los inventarios representan casi el 80%
de la inversión, por lo que en estos casos un retorno del
16% puede incrementarse a más del 25%.
Por el momento, ya sea que aceptemos o dudemos que esto sea posible,
mantengamos en mente que vamos a lograrlo y que lo haremos con
mejores resultados en nuestro sistema total.
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